Archivo de la etiqueta: W.G. Sebald

Los emigrados

Departure on Arrival (1996), Appearances (2000), Ariadne (2004) –Barbara Meter

IMG_0477

En su libro Los emigrados, publicado en 1992, W.G. Sebald escribió que, al contemplar un viejo álbum de fotos, “sentí realmente y sigo sintiendo como si los muertos regresaran o nosotros estuviéramos a punto de irnos con ellos”. De hecho, algunas viejas fotografías aparecen intercaladas aquí y allá entre los densos párrafos. La misma intuición, y con análogo procedimiento, expresa Barbara Meter en sus películas Departure on Arrival y Appearances: el núcleo de las dos películas son las fotos de familia. Son también, como en Sebald, retratos de emigrados, que aparecen intercalados entre otras imágenes y reaparecen con variaciones de luz y encuadre, a veces filmadas con cámara en mano (de manera que el pulso de la cineasta parece animarlas con el movimiento de la vida).

Meter no nos da ninguna información sobre las personas retratadas: no sabemos quién de ellas es su padre, su madre, sus abuelos, pero sí que algunos son desconocidos incluso para ella misma, meros testigos de un tiempo y un lugar. Por medios opuestos al relato minucioso y envolvente de Sebald, estas películas alcanzan una mezcla similar de emoción y distancia, un grado análogo de abstracción: al mostrar los detalles fuera de contexto, como iluminaciones súbitas que colisionan entre sí, lo anecdótico se convierte en universal –y no en un sentido meramente político (“todos somos judíos alemanes”) sino metafísico (emigrantes, transeúntes efímeros entre dos puntos abiertos que tejen una sutura en el reposo de la inexistencia).

IMG_0478

La idea del viaje aparece continuamente: siluetas de viandantes, pies que caminan solitarios o al unísono, trenes, coches, imágenes tomadas desde vehículos, aviones, aves en vuelo, incluso la electricidad que se desplaza invisible por las líneas de alta tensión. En contraste, la naturaleza representa una especie de permanencia: los árboles, las marismas llenas de aves contra el sol del atardecer.

IMG_0479

La sensación de transitoriedad se proyecta también sobre el entorno y la forma de vida de las personas desaparecidas: su forma de vestir, de posar ante la cámara solos o en grupo, los lugares en que vivían. Su emigración supone también un alejamiento de la naturaleza, y el tono de elegía resulta evidente en las imágenes de las viviendas campesinas de la Europa oriental, en las canciones populares –una de ellas reproduce el intervalo del canto de un ave que ha sonado previamente; otras veces, el ruido de la aguja en los surcos de los viejos discos transmite una sensación inmediata de lejanía, como una correspondencia sonora del grano dela película, tan presente en todo momento, que a veces cae como una especie de lluvia sobre los objetos o los rostros, y otras adquiere vida propia al margen de la representación.

IMG_0481

La música de Schubert (un mínimo fragmento del movimiento lento del quinteto de cuerda en do mayor y la frase inicial del piano en el primer lied del Viaje de invierno) es el punto de unión de estas dos películas con la última de la sesión que Cineinfinito dedicó a la cineasta el pasado 29 de junio: Ariadne, dominada por el desasosiego infinito de Margarita en la rueca. Sobre imágenes de copas de árboles invernales desde el parabrisas de un coche se repite el primer compás y medio de la canción, en que el piano solo, antes de que irrumpa la voz, expone el motivo agitado que representa el movimiento circular perpetuo de la rueca, alternándose con el pasaje de cuatro compases en que ese movimiento se detiene, justo después de las palabras “sein Kuß” (sus besos). Más adelante el ruido mecánico de la rueda giratoria (metáfora del proyector cinematográfico) se adueña de la banda sonora, y luego surgirán otros sonidos: trenes pasando, canciones italianas, hasta que el lied vuelve un instante en la voz de Kathleen Ferrier: “y mi pobre sentido / delira trastornado”.

IMG_0482

Los fragmentos musicales aparecen de forma absolutamente fugaz en Departure on Arrival y se prolongan un poco más en Appearances, pero solo lo suficiente para establecer un contrapunto a las imágenes sin interferir en su ritmo propio; como una forma de personalización de aquellas (Meter ha explicado que se trata de músicas que absorbió durante su infancia, y que formaban parte esencial de la vida familiar).

Estas película son como una excavación arqueológica: como una moderna Ariadna, Barbara Meter explora los estratos ocultos, las vidas que se encuentran por debajo de toda vida presente; rescatando lo que queda de ellas (fotos en vez de ánforas, músicas en lugar de puntas de flecha) de los laberintos cotidianos del olvido.

IMG_0480


Las imágenes provienen de: Cineinfinito

Anuncios