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Los asesinos entre nosotros

M (Fritz Lang, 1931)

En la primera escena, el asesino no es más que una sombra y un silbido, una mano que escribe; aparece definido por las consecuencias de sus actos, por la ausencia de la niña Elsie, expresada a través del silencio (el cine sonoro descubrió el silencio, nos recuerda Robert Bresson en sus Notas sobre el cinematógrafo), a través de unos planos sin presencia humana que resultan, por su precisión y cadencia, extrañamente significativos.
sombra

Luego parece que la película va a trazar un retrato social (como las obras contemporáneas de Pabst), en la que el asesino seguirá siendo una sombra, una excusa. Pero Lang no elude mirar al mal cara a cara, y al final comprenderemos el significado de su estrategia. La presentación del asesino, del monstruo de aspecto humano, se lleva a cabo, en paralelo con el documento sociológico, en tres fases:

1.- La escena en que muestra su reflejo distorsionado ante el espejo (que enlaza con el parlamento del psiquiatra de la policía).espejo

2.- La escena que nos introduce en el silencio interior del psicópata, cuando el personaje ve el reflejo de su rostro en un escaparate, enmarcado entre una singular composición de objetos de menaje, y luego el reflejo de una niña solitaria: la banda sonora se hace en este momento subjetiva, y dejamos de escuchar los ruidos de la calle que se oían un momento antes.
escaparate

Tras la escapatoria de la niña, el asesino se toma dos chupitos de cognac, en una terraza en la que vemos su rostro escondido entre las ramas entrelazadas de los setos -imagen que actúa como preludio de la tercera fase.
enramada

3.- La larga secuencia entrecortada de la persecución de los mendigos, en la que el monstruo se pasea con una niña solitaria, le compra golosinas en un sótano, se detiene con ella ante un escaparate con una espiral giratoria, con un muñeco de madera al que un mecanismo hace ascender abriendo las piernas. 1
Después viene la marca de la M…
marca m
…el plano picado de los perseguidores y el perseguido:
piezas
…y el prolongado sitio del edificio de oficinas (en cuya azotea, un oscuro almacén se convierte en el último refugio del asesino): aquí el verdugo se convierte en víctima acosada. La estructura de la filmación de la escena de su captura lo hermana claramente con su víctima Elsie, mostrando otra secuencia de planos sin presencia humana, extrañamente significativos.

El retrato culmina en la gran escena final. Peter Lorre, con su cara de niño repugnante y trágico, su voz destemplada, es el hombre excluido de todos los entramados sociales, al que no guía ningún tipo de conveniencia sino un deseo individual irrefrenable.

Al final, la cueva del rey de la montaña (evocada en la melodía persecutoria de Grieg que aparece como su firma musical 2) no es sólo el no-lugar en el que el psicópata acaba con sus víctimas: es también la gran nave abandonada (de una empresa que quebró durante la época de la inflación) en la que el asesino-víctima se enfrenta al tribunal de esa sociedad paralela formada por los que, viviendo al margen de la ley, pretenden convertirse en jueces. Irónicamente, un ciego es el único testigo.
ciego

A lo largo de toda la película, el virtuosismo técnico, la férrea planificación, no son un fin en sí mismo sino un recurso para formular una cuestión ética. Es comprensible que Lang fuera tan importante para Godard, porque sus imágenes son siempre dialécticas: el montaje pone en paralelo a policías y delincuentes, y a estos con la sociedad biempensante (que se atreve a juzgar los delitos ajenos, olvidando los propios): “los asesinos entre nosotros” era el título original de la película.
sociedad

La película es compleja, hasta el punto de que parece la unión de dos relatos: el documento sociológico y el drama psicológico (sólo en esbozo). Siguiendo al Griffith de Intolerancia, que unió mediante el montaje paralelo cuatro historias, Fritz Lang traza un tapiz análogo con un grado aún mayor de formalización (la cual, en ciertos pasajes, unida al estilo antiguo de algunas interpretaciones, hace decaer el ritmo de la narración o del reportaje), pero en un marco estrictamente contemporáneo. El tiempo transcurrido desde Intolerancia, la huella de las vanguardias alemana y soviética, y desde luego la personalidad del autor, hacen que el estilo de filmación sea muy diferente: aparte de que no queda aquí ningún residuo de arte pompier, la mirada de Lang no siempre se sitúa a la altura de los ojos, sino que se arrastra hacia el suelo o se eleva hacia las alturas, observando a sus criaturas como piezas en un tablero.

En comparación con otras películas de Lang, M mantiene su frialdad característica, pero en este caso matizada por el experimentalismo (las posibilidades y aun las carencias del naciente cine sonoro son explotadas con un grado de rigor conceptual que no volveremos a encontrar, explotado de forma sistemática, hasta Godard, nuevamente); y también por la intensidad dostoievskiana de la aludida escena final, en la que confluyen las dos tramas paralelas, y que sigue poniendo los pelos de punta.
final

Esta escena muestra un juicio popular; la película no juzga, pero Lang actúa como fiscal de todos: en las antípodas de las almas bellas, “de esos hombres merced a los cuales el mundo perdura, que opinan que el mal está en otro lugar, muy próximo, sí, pero fuera, omnipresente pero remediable, uno de esos hombres de antigua cepa que luchan por el bien que creen sentir dentro de sí” 3, Lang no se engaña, y no nos engaña.


Notas

(1) La participación en la narración de los objetos de los escaparates es una tendencia del cine alemán desde La calle (Karl Grune, 1923). Ver Siegfried Kracauer: De Caligari a Hitler (Paidós, Barcelona 1985).

2 Al parecer Peter Lorre no era capaz de silbar y fue sustituido en ese cometido, según las versiones, por el propio Fritz Lang (según http://www.jonathanrosenbaum.com) o por Thea Von Harbou (según Bernard Eisenschitz: Fritz Lang au travail, editado por Cahiers du cinéma).

3 Pierre Michon: Rimbaud el hijo (en traducción de María Teresa Gallego Urrutia. Anagrama, Barcelona 2001).

Fuentes de las imágenes:

  1. dvdbeaver.com
  2. divxclasico.com
  3. worldscinema.org
  4. youtube.com
  5. dvdbeaver.com
  6. jonathanrosenbaum.com
  7. dvdbeaver.com
  8. home.comcast.net
  9. estetambemnao.blogspot.com

 

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