Redimir el tiempo

House movie (Rick Hancox, 1972)

hancox34

La octava sesión de Cineinfinito en la Filmoteca de Cantabria nos ha deparado un nuevo descubrimiento: la obra del cineasta canadiense Rick Hancox, del que se proyectaron tres películas líricas, escritas en primera persona: Next to me, House movie y Home for Christmas.

Se trata de un cine poético, no en el sentido impreciso con el que se usa a veces esta expresión sino en el de alejamiento del género narrativo –convertido en dominante y para muchas personas, por desgracia, el único admisible. Si aceptamos, aunque solo sea a modo de tesis, la idea romántica de que el pasado encierra una verdad olvidada por el progreso posterior de las cosas, hay que recordar que el cine no nació contando historias; lo hizo mostrando a unos obreros que salen de una fábrica, un tren que llega a una estación, los primeros pasos de un niño por una acera. Vistas hoy, el paso del tiempo convierte estas imágenes en poéticas, al margen de cuál fuera el designio de sus autores.

Al modo de los Lumière, pero de forma más deliberada, Hancox no filma los documentales que se han convertido en típicos; como escribió Susan Sontag en otro contexto (1), trata sobre lo que es importante, y no solo interesante; pretende transmitir una realidad compleja, en la que los detalles, pese a ser ajenos a nuestras vidas, se vuelven por su concreción reconocibles y cercanos. Esas cafeteras, ese papel pintado que recubre las paredes, esa cama encajada en el ángulo de una habitación diminuta, esos libros por el suelo de álgebra o francés, convocan en nuestra memoria a otros objetos o espacios diferentes; el “yo” del autor, al ponerse en escena, se convierte en una figuración diferente del mero autorretrato, y permite que sus espacios sean habitados por el “yo” del espectador.

hancox35

El cine llamado experimental tiene fama de frío y cerebral, pero las tres películas que vimos el pasado sábado, y en especial las dos últimas, tienen una intensidad emocional muy acusada. House movie trata esencialmente sobre emociones, y lo hace con la ayuda de una música que en ese momento, 1972, era despreciada por los intelectuales como sentimental y desfasada: la repetición obsesiva del tema principal del movimiento lento de la segunda sinfonía de Rachmaninov sirve, más que de fondo musical, de camino a las imágenes. Quizá mi respuesta emocional frente a la película responde a mi propia relación con esa música –que he escuchado mucho últimamente: una música lenta y rápida al mismo tiempo, al lado de la cual resultan perfectamente ritmadas tanto las imágenes ralentizadas de Barbara, la mujer del cineasta, como las danzas impulsivas que la cámara emprende en torno a los objetos de la casa.

hancox33

Como escribió William Carlos Williams (2):

acentos inmortales
repetidos hasta
que el oído y el ojo se acuestan
juntos en la misma cama.

La repetición incesante de la música, de algunas imágenes, funciona como un ritual contra la pérdida. No hay aquí nostalgia: la pérdida está presente en el esfuerzo poético por conjurarla. El autor sabe que el tiempo nos convierte a todos en espectadores que miran hacia atrás, y trata de dar a sus imágenes la mayor precisión posible. “Me preocupa lo rápido que cae todo en el olvido”, declara en una entrevista, y añade que descubrió que el lema histórico de la familia Hancox era “redimir el tiempo”.

Debido a nuestra conciencia del tiempo, cambiar de casa es un proceso más doloroso que mudar la piel para algunos animales, pasar las estaciones para los árboles. Solo al final comprendemos que el verdadero tema de House movie no son las casas, ni siquiera la misteriosa relación de las personas con ellas. La película resulta inquietante y triste porque muestra que la felicidad conyugal y la destrucción de la pareja tienen los mismos gestos, la misma apariencia exterior. Todo transcurre demasiado rápido, y de ahí la necesidad de un cine que, más allá del mero registro, permita cristalizar el tiempo, convertirlo en estructura, en música.


(1) En concreto, sobre el recientemente desaparecido John Berger.
(2) El original completo se puede leer aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s